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El momento del parto de una yegua es siempre tenso para los propietarios. Los caballos suelen tener partos rápidos y con un breve periodo de recuperación para yeguas y potros. Pero en ocasiones el proceso se puede complicar en alguna de las fases del mismo, por lo que conocer cómo es el correcto desarrollo del parto nos permitirá llamar al veterinario si observamos que algo no transcurre correctamente.

El parto es un momento de alegría para cualquier propietario, pero también es un momento de nervios e incertidumbre por los riesgos que existen durante el proceso. La mejor forma de reducir los riesgos al mínimo es que la yegua llegue en buen estado a ese día y conocer cómo se desarrolla todo, para que en caso de que algo vaya mal podamos detectarlo a tiempo.

El parto es un proceso que los caballos saben gestionar de forma natural y, además, al tratarse de “animales presa” se trata de un proceso rápido y que no suele dar problemas. Sin embargo, la cría selectiva ha hecho que esta especie pierda parte de su rusticidad, de forma que los problemas intraparto son mayores en aquellas razas más seleccionadas.

parto de las yeguas y sus potros

La gestación de las yeguas suele durar entre 320 y 360 días, lo que significa que el tiempo medio de gestación es de aproximadamente 11 meses. El primer síntoma de que el parto está próximo es un aumento en el volumen de las mamas, que incluso unos días antes pueden comenzar a secretar leche.

Además, llegado el momento del parto la yegua puede mostrarse alterada y huidiza, especialmente si es primeriza.

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yegua embarazada pre parto

Fases del parto de las yeguas

La primera fase del parto, o fase de presentación, suele comenzar con contracciones suaves que sirven para dilatar los tejidos con el fin de permitir que el potro pueda salir. Posteriormente, las contracciones van siendo más fuertes y aparecen signos de cólico, momento en el que la yegua está inquieta, se mira los flancos y puede vocalizar.

Una vez que el potro se coloca correctamente, con la cabeza posicionada hacia la cola de la madre, es cuando la yegua “rompe aguas”. Esto sucede al romperse la llamada bolsa amniótica que rodea al potro y que le protege de golpes y de la temperatura exterior.

parto de yegua

La segunda fase del parto, o fase de expulsión, se caracteriza por contracciones fuertes y muy eficientes que hacen que el potro salga al exterior. Primero salen las patas delanteras y la cabeza y poco a poco va saliendo el resto del cuerpo. Se trata de una fase rápida ya que en este momento madre y cría son muy vulnerables.

Finalmente, la tercera fase del parto, o fase de alumbramiento, consiste en la expulsión de la placenta. La placenta es una estructura vital para el desarrollo del feto, ya que conecta la circulación sanguínea de la madre con la de la cría. Es a través de la placenta como le llegan al potro todas las sustancias necesarias para su desarrollo (oxígeno, nutrientes, hormonas, etc).

La duración de un parto puede oscilar entre 5 y 45 minutos, aunque lo normal es que dure entre 15 y 30 minutos. Hay que añadir que los caballos son una especie precocial, es decir, los potros nacen con un avanzado grado de madurez, por lo que deben poder ponerse en posición esternal pasados 10 minutos, tener reflejo de succión en el transcurso de 15 minutos, poder levantarse en una hora y desplazarse en un máximo de dos horas.

yegua y su potro

Problemas del parto de una yegua y cómo evitarlos

Durante la primera fase del parto el problema más frecuente es el desprendimiento prematuro de la placenta (red bag). Si esto sucede observaremos por la vulva un saco de color rojo intenso, lo que significa que el potro no está obteniendo oxígeno. Se trata de una circunstancia que hay que resolver de forma urgente, ya que el potro puede morir por asfixia. Este problema es más habitual en yeguas que padecen placentitis.

potro y su yegua

Por otro lado, durante la fase de expulsión dos son los problemas más frecuentes. El primero es la distocia, la imposibilidad de expulsar el potro al encontrarse mal colocado en el canal. El veterinario suele tener que recolocarlo dentro del útero para que pueda salir. Se debe sospechar este problema si observamos a la yegua dolorida, nerviosa e incómoda y siempre que el tiempo del parto se alargue más de 45 minutos.

El segundo problema es la torsión del útero, que se produce cuando el órgano con el potro dentro gira sobre sí mismo. Esto bloquea la salida tanto del potro como del líquido amniótico, por lo que si observamos que con las contracciones no sale líquido podemos sospechar que se haya podido producir una torsión de útero.

potro post parto

Finalmente, durante la fase de alumbramiento el problema más frecuente es la retención de la placenta. Si transcurridas cuatro horas no se ha producido la expulsión de la placenta podemos estar frente a una retención completa o parcial.

Articulo por: TERRÁNEA